sábado, 21 de marzo de 2015

COMPATRIOTAS

La Prensa / Opinión
 
Jueves, 19 de marzo de 2015
INTEGRACIÓN
Compatriotas: Luis Alberto Castrellón Oller

Luis Alberto Castrellón Oller | 19 mar 2015 - 01:24h

El término “compatriota” (del lat. compatriota), en la mayoría de los diccionarios se define como aquella “persona de la misma patria que otra”, y patria (del lat. patria), como “Tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos” y “lugar, ciudad o país en que se ha nacido”.

Como se observa, patria es un concepto referente a Nación y Estado, este último, para que exista necesita varios elementos, que son el territorio, la población, la forma o sistema de gobierno que se adopte y la soberanía.

Los anteriores elementos son integradores, no se pueden dividir, separar o segregar por una porción de la población en contra de otros o por motivaciones de una determinada porción de la población; simple y sencillamente, porque en un Estado todos sus pobladores tienen el derecho de recibir y beneficiarse de todos los bienes y servicios, es decir, del patrimonio del Estado.

Sin embargo, esto no ha sido la tónica de la historia de los pueblos en el continente americano y de allí las grandes discusiones; que si los pueblos originarios o indígenas son los que deben tener el derecho a todo, primero que el resto de la población, ya que la tenencia, uso y provecho de la tierra o territorio donde han vivido por años, siglos o desde que han existido, debe ser para ellos.

Sobre esa base, algunos grupos comarcales presentan que el uso del territorio debe ser exclusivo de ellos y para ellos, sin que el resto de los compatriotas o población de un Estado al que pertenecen se beneficien, tengan, obtengan y desarrollen los bienes que están en una determinada parte del territorio de la patria, país, Nación o Estado donde hoy existen.

Lo indicado es tan cierto que, recientemente, en algunos territorios comarcales se organizaron grupos de custodios, a la entrada y salida, que son los que deciden quien entra. Y si alguien logra entrar, antes debe pagar un peaje, es decir, un “tributo”, algo que solo por mandato constitucional lo puede establecer el Estado por medio de ley. No respetar esto es inaceptable en un estado de derecho.

Quizás lo que debieran hacer los compatriotas de las comarcas, una vez solventen los errores, reparen los daños ocasionados y establezcan el orden en armonía con el resto del país, es aprovechar la coyuntura de los proyectos que se hagan en las tierras comarcales, para alcanzar el desarrollo en todo su sentido, con la concurrencia de los elementos necesarios, que son los de tipo económico, tecnológico y social. Esto se puede lograr y desarrollar de tres maneras:

1. Con la inversión que el Estado haga en infraestructura adecuada, como caminos, carreteras y calles; en plantas de acueductos y de disposición de aguas servidas; en centros de salud completos con equipos, medicamentos suficientes y desarrollo de planes de medicina preventiva; con la construcción de escuelas adecuadas en las que se asignen a maestros y profesores preparados y actualizados para educar a los niños y la juventud y, sin perder su idiosincrasia, puedan integrarse a una educación igual a la que se le imparte al resto de los educandos del país.

2. Con la inversión del sector privado para el suministro de electricidad, telefonía, acceso a internet y a las tecnologías de información y comunicación para la población comarcal en materia de educación, actividades gubernamentales, administrativas, comarcales, comerciales y de producción.

3. Con la planeación y ejecución de programas de producción agrícola sostenibles y sustentables, para consumo de la propia población comarcal, con la producción orgánica de cultivos como, café y cacao, de flores y follajes para el mercado de exportación, y la producción pecuaria de ganado caprino, entre otros.

Somos una sola Nación en la que vivimos y convivimos los pueblos originarios, los campesinos, la población provincial y los habitantes de las ciudades que, con tolerancia, sensatez y consensos, hemos podido y podemos, hacer que cada día tengamos un mejor Panamá.

Luis Alberto Castrellón Oller
El Autor es Ciudadano y Docente

lunes, 16 de febrero de 2015

Consenso


La Prensa / Opinión
Domingo, 15 de febrero de 2015
SOCIEDAD
Consenso: Luis Alberto Castrellón Oller Luis Alberto Castrellón Oller | 15 Feb 2015 - 00:02h
 
La palabra consenso, entre sus acepciones y sentido sociológico, se define como la “aceptación, por parte de la mayoría de los miembros de un grupo social, de determinadas normas o decisiones, y adecuación de la conducta a ellas”.

Resulta que ese sentido lo hemos tenido desde el inicio de esta nación y, como tremendo ejemplo, basta indicar que la bandera del país tiene los cuadrantes azul y rojo, que representan los colores de los partidos políticos de esa época, el Conservador y el Liberal; y el cuadrante de color blanco representa la paz, que ha sido el máximo consenso logrado.

El Himno Nacional, en su parte pertinente resalta la fraternidad lograda por los panameños al decir: “En tu suelo cubierto de flores, a los besos del tibio terral, terminaron guerreros fragores; solo reina el amor fraternal”.

En el siglo pasado, bajo el consenso ciudadano nos unimos, dialogamos y presentamos soluciones para resolver los siguientes aspectos: Las crisis electorales en la década de 1980; el desarrollo social, en la década de 1990 con los Bambito I, II y III; y sobre nuestro máximo patrimonio nacional, el Canal, también en la década de 1990, con los Coronado I, II, III y IV.

Del año 2000 en adelante se instituyó la concertación nacional como mecanismo y lugar en el que se plantean, tratan y acuerdan diferentes aspectos a través de las mesas de concertación, por ejemplo, la número tres sobre la educación.

En agosto de 2013 tuve la oportunidad de presenciar en la referida mesa discusiones y acuerdos con relación a los temas tratados por todos los participantes del sector educativo, excelente hecho. Sin embargo, algunos gremios no hacían parte de esa concertación so pretexto de que no comulgaban con las autoridades del Gobierno, algo que es lamentable.

Hoy cobra mayor importancia tratar dos aspectos fundamentales para la nación, primero, con la reunión de todos los sectores para lograr el consenso y contar con una Constitución moderna y diseñada para que dure 100 años y más. De forma que, una vez concluida la revisión, se convoque a una constituyente paralela.

Segundo, promover las denuncias contra todos los actos de corrupción que se hayan cometido, de forma que sean investigados, juzgados y condenados.

Este mal debe ser erradicado si queremos preservar el país bajo la guía de la Marcha Panamá, que dice: “¡Panamá, la patria mía, suelo grato, encantador!… ¡Sigue siendo libre, bella Panamá!”... y añado yo: “para que no te empañen con males como la corrupción”.

Luis Alberto Castrellón Oller
El Autor es Ciudadano y Docente


 

 

viernes, 16 de enero de 2015

Visión para los próximos quinquenios


TEMAS PUNTUALES
Visión para los próximos quinquenios: Luis Alberto Castrellón Oller  | 14 ene 2015 - 02:01h 
opinion@prensa.com  

Durante los últimos 15 años, el consenso ciudadano es que se necesita actualizar y corregir el uso de los recursos económicos de la nación, si queremos tener un mejor país en los próximos quinquenios. Lo anterior quizás se deba al sentimiento concentrado en el himno nacional, que en uno de sus fragmentos dice: “El progreso acaricia tus lares al compás de sublime canción; ves rugir a tus pies ambos mares que dan rumbo a tu noble misión”.

Según información pública, en los últimos tres quinquenios el aporte suministrado por el Canal de Panamá al tesoro nacional alcanzó la cifra de 10 mil millones de dólares. ¿Dónde están esos millones? ¿En qué se utilizaron? Los defensores de los “Prodes, prides, prades, panes y demás ayudas”, argumentarán que ese dinero le llegó al pueblo, cuando en realidad eso no ocurrió. Otros “programas nacionales para el desarrollo social y económico sustentable y sostenibles”, como los Pro Darién, Triple C, Bocas del Toro, Fase I y II, han corrido con la misma suerte. Lo que no vimos durante todo ese tiempo fue una reducción dramática de la pobreza, el déficit habitacional, el desempleo, la deserción escolar, en el abandono de la producción agroalimentaria y de otros aspectos que sería largo enumerar.

Ante estos hechos, debemos abocarnos al uso juicioso de los ingresos que genera el patrimonio nacional, mediante a una política de Estado que reprograme y destine fondos a los planes sociales y económicos que beneficien a la mayoría de los panameños en las siguientes áreas:

1. Salud: Esta empieza por la buena alimentación que es posible gracias a las granjas de producción sostenible y sustentable. Así le daríamos a los ciudadanos la caña para pescar, no el pescado. Es decir, fomentar la producción de alimentos en las comunidades y el excedente lo podrían vender a precios razonables en las cadenas agroalimentarias. Esto debe acompañarse de mayor dotación de agua potable y programas de salud preventiva.

2. Empleo: Es necesario reestructurar y fortalecer los programas de la micro, pequeña y mediana empresa dirigidos a la población en diversas actividades para que generen sus ingresos. En esta labor se puede sumar a los institutos de capacitación y enseñanza para técnicos y profesionales en las áreas de ciencias y tecnología que necesite el país.

3. Vivienda: Se requiere programas habitacionales con diseños que contemplen calles amplias y adecuados servicios de recolección de desechos, agua potable, alcantarillado y plantas de procesamiento de las aguas residuales.

4. Educación: Urge revisar de forma integral la estructura de la enseñanza básica, premedia y media, que incluya los contenidos de excelencia; actualizar las competencias a nivel universitario y de posgrados, y dotar a los centros de las infraestructuras que ayuden al mejoramiento integral de la educación, emulando lo ocurrido en Finlandia, Hong Kong, Taiwan y Chile.

Por último, se debe promover el trabajo honesto y decoroso, el ahorro, el respeto y los valores e insistir en eliminar la corrupción.

Luis Alberto Castrellón Oller
El Autor es
Ciudadano y Docente

miércoles, 3 de diciembre de 2014

El Perfil del Procurador


Opinión

GOBIERNO

El perfil del procurador: Luis Alberto Castrellón Oller

Luis Alberto Castrellón Oller


02/12/2014 - Al término procurador y procuraduría, el Diccionario de la Real Academia Española, le da entre varias acepciones, las siguientes: “Procurador, ra. (Del lat. procurator, -oris)”, “que procura”, “persona que en virtud de poder o facultad de otra ejecuta en su nombre algo” y “en las comunidades, persona por cuya mano corren las dependencias económicas de la casa, o los negocios y diligencias de su provincia”. “Profesional del derecho que, en virtud de apoderamiento, ejerce ante juzgados y tribunales la representación procesal de cada parte”.

En cuando a procuraduría, dice: “Oficio o cargo de procurador”, “oficina donde despacha el procurador”.

Algunos se refieren a la Procuraduría como el lugar donde labora el procurador, que es la persona con el poder o facultades, para ejercer la representación de un Estado que se vea involucrado en litigios y, especialmente, en la investigación, persecución y solicitud de llamamiento a juicio por delitos, faltas o infracción de la ley que requiere que el ente u órgano jurisdiccional juzgue a quien se considera como delincuente.

A través de la historia, al término se le ha designado con diferentes roles como, procurador de cortes, de reino, síndico general y de pobres o defensor del pueblo; en fin, la definición, funciones y demás características varía en cada nación o Estado.

En el vecino país de Costa Rica, definen a la Procuraduría General de la República, como “el órgano superior consultivo, técnico-jurídico, de la administración pública, y el representante legal del Estado en las materias propias de su competencia. Ejerce sus funciones con eficiencia, responsabilidad, compromiso, probidad e independencia funcional y de criterio”.

En nuestro país la norma constitucional y legal, es decir, la Constitución Nacional, en sus artículos 219 y 220 establece que el Ministerio Público ejerce sus funciones por medio del Procurador General de la Nación; y el Código Judicial, en sus artículos 329 y 330, no solo reitera el texto constitucional, sino que lo desarrolla y establece entre otras facultades, que: “El Procurador General de la Nación podrá crear nuevas agencias de instrucción o sustituir las existentes”, y que “En ejercicio de esta facultad también podrá introducir cambios en el número, nomenclatura, organización administrativa”.

He aquí la ingente tarea que tendrá el nuevo procurador o procuradora, para crear e implementar cuantas fiscalías contra la corrupción sean necesarias, a fin de atender el sinnúmero de casos de corrupción que se han dado en los últimos meses y años, que la ciudadanía en general exige sean investigados y llevados a juicio, ya sea por delitos de peculado, lesión patrimonial, enriquecimiento injustificado, corrupción de funcionarios y aquellos que surjan por actuaciones impropias e incorrectas de quienes ejercieron un cargo reciente en la administración pública.

No obstante lo anterior, el propio artículo 329 inciso segundo del Código Judicial tiene una limitación, ya que dice que lo que realice este alto funcionario estará: “sujeto a que todo ello se justifique por las necesidades del servicio y respetando la disponibilidad presupuestaria y las posibilidades económicas del Estado, al igual que el límite presupuestario asignado por la Constitución”.

Este pero puede solventarse de la siguiente manera: que el Órgano Ejecutivo revise el presupuesto con el nuevo procurador, a fin de arbitrar los recursos económicos adecuados para dotar al Ministerio Público de los mismos, para la nueva y adicional organización administrativa y operacional de las fiscalías contra la corrupción, de forma de recuperar y lograr que se devuelvan los recursos económicos de la República, que indebidamente han sido apropiados, lo más pronto posible y atender el clamor ciudadano.

Además de lo anterior, el nuevo procurador o procuradora que se designe y ratifique, entre las cualidades que debe tener están: ser excelente profesional del derecho, probo, organizado administrativamente, temple, incorruptible y sentir amor por la patria para rescatarla, junto con la sociedad, y establecer un “no más corrupción en Panamá”, que rija por los próximos cien años y más.  El Autor es ciudadano y docente

 

domingo, 2 de noviembre de 2014

Buenas Políticas de Estado


Opinión
ELIMINAR DISTORSIONES
Buenas Políticas de Estado: Luis Alberto Castrellón Oller
Luis Alberto Castrellón Oller
opinion@prensa.com 

01/11/2014 - A través de su historia, Panamá y otros países del orbe y del continente han adoptado políticas de Estado establecidas, en su mayoría, con visión de nación, y estas han funcionado bien. Sin embargo, hay que tener en cuenta que con el transcurso del tiempo, el crecimiento de la población y el desarrollo económico, tecnológico y social de los países, esas políticas deben ser monitoreadas a corto, mediano o largo plazo, para determinar si funcionan adecuadamente. En caso contrario, habría que revisarlas, corregirlas, mejorarlas, cambiarlas, dejarlas sin efecto o establecer otras con visión y para el futuro.

Lo ideal sería que funcionen a largo plazo, algo que no es fácil, pero tampoco es imposible. Para ello, hay que fomentar, promover y tener, tanto en el sector público como en el privado, organizaciones o equipos de profesionales y académicos que se dediquen a la investigación, estudio, preparación y a consensuar las políticas estatales.

En este orden de ideas, hay que tener presente que para establecerlas e implementarlas, se deben alejar de toda incidencia o actitud ideológica partidista del gobierno de turno, y revestirlas con un fin fundamental y de beneficio duradero para la sociedad, a largo plazo.

Estamos en un momento en que todavía podemos empezar a corregir muchas de las deficiencias y distorsiones que ocurrieron en las últimas décadas en Panamá, a causa de las superfluas y deformes reformas a la Constitución, a los acomodaticios y tergiversados cambios a las leyes relacionadas con la administración de los recursos económicos y las finanzas públicas. Esto ha llegado al punto de que ahora hay quienes justifican el desvío de los recursos económicos para uso y beneficio electorero, y no para las necesidades de la población.

Tal es el caso del Programa de Ayuda Nacional (PAN), que ha sido el medio para transferir fondos simulando sus usos para las comunidades, cuando en realidad se han utilizado para el favoritismo político partidista electorero en los últimos años, promoviendo la corrupción.

Lo anterior es un claro ejemplo de cómo se distorsiona la institucionalidad en la administración pública, por el uso indebido del tesoro nacional y la total carencia de rendición de cuentas de parte de las personas que ocupan cargos en distintos estamentos del Estado.

Otros hechos que se pueden mencionar, son las políticas zigzagueantes en el ámbito de la justicia y de la administración pública respecto a la forma de escogimiento de magistrados, procuradores y del contralor.

¿Por qué se tiene que esperar hasta el último momento para designar a las personas que ocuparán esos cargos? Esto se podría hacer con suficiente antelación y permitir que toda la sociedad conozca las trayectorias y ejecutorias de los aspirantes, realice una evaluación y determine quienes de ellos son los más adecuados e idóneos –en todo el sentido de la palabra– para ocupar esos cargos.

En consecuencia, la única manera de combatir los hechos vergonzosos, deplorables y antinacionales que han ocurrido, es mediante la adopción de políticas de Estado que establezcan las reglas, procedimientos y sanciones ejemplares, cuando se incurra en una mala administración pública y no se imparta justicia de la forma correcta, es decir, con la imparcial y equidad que esperamos los panameños.

Otro aspecto que el país sufre, es el abandono de valores como la honestidad, honradez, respeto, responsabilidad, solidaridad e historia nacional, lo que se puede corregir, también, con buenas políticas de Estado en el sistema educativo, desde el nivel preescolar hasta el superior.

Solo resta que el actual gobierno, con un adecuado tino y tolerancia, pero con firmeza, promueva desde el ámbito público y junto a la sociedad panameña, los mecanismos para la preparación de propuestas consensuadas, a fin de establecer los lineamientos de Estado para el único y exclusivo beneficio de la nación, en los próximos 100 años y más.//
El Autor es
Ciudadano y Docente

 

martes, 14 de octubre de 2014

Calidad de Agua




Opinión
RIQUEZA NATURAL
Calidad de agua: Luis Alberto Castrellón Oller

Luis Alberto Castrellón Oller

opinion@prensa.com            

14/10/2014 - Hace cuatro años publiqué un artículo en el que comentaba que a muchos visitantes les llama la atención la cantidad de árboles que aquí crece y que denominan al país como “Panamá la verde”, en referencia a sus abundantes bosques y flora que producen precipitación pluvial y, con eso, quebradas, riachuelos y ríos con abundante agua.

Sin embargo, pareciera que los panameños nos hemos olvidado de esa característica tan evidente y permitimos que propios y extraños deforesten los bosques y acaben con la flora de forma indiscriminada, cuando enarbolan la bandera del desarrollo industrial, comercial y habitacional. No les ponemos reparos ni sanciones ejemplares a los que atentan y cometen daños y perjuicios contra el medioambiente, con la alteración del ecosistema y del patrimonio del país.

Ahora bien, ¿qué debemos hacer? Estimo que se debe revisar la aplicación de la política ambiental establecida y aplicada hasta el día de hoy, para determinar si ha sido la más adecuada y efectiva, o no. Y, de ser necesario, replantearla de manera integral, con la reforestación en las cuencas hidrográficas en cualquier lugar del país que se requiera, con variedades ornamentales o de sombra como el espavé, corotú, guayacanes y especies frutales como mango, marañón, guanábana o cacao. Todo esto permitirá que tengamos mayor precipitación pluvial, es decir, agua en abundancia.

Considero que lo más importante es que las autoridades de los pueblos, corregimientos, distritos y las provincias, así como la población en general, ejerzan una vigilancia estricta contra el uso indiscriminado de fertilizantes y agroquímicos en los márgenes de las cuencas hidrográficas.

Es inverosímil lo que ocurre con el agua del río La Villa, columna vertebral hidrográfica de las provincias de Herrera y Los Santos, y que beneficia al sector agropecuario como una región altamente productiva.

Hay que hacer un acto de contrición y corregir las fallas que se han cometido por la deforestación y el uso indiscriminado de agroquímicos que contaminan el agua, y por el vertido de cualquier tipo de desecho al río. Urge establecer un programa de limpieza y repoblación de árboles ornamentales y frutales en la ribera, con beneficios tributarios para quienes lo lleven a cabo, por la inversión que realicen con esa finalidad.

Este plan o programa se podría emular en cada provincia, lo que ayudaría a prevenir que en otros ríos ocurran contaminaciones. No podemos permitir la destrucción de nuestra propia esencia de país con abundantes bosques, vegetación, flora y, principalmente, con agua de calidad.
 
Luis Alberto Castrellón Oller
El Autor es
Ciudadano y Docente


 

miércoles, 27 de agosto de 2014

La teoría del Cisne Negro de Nassim Nicholas Taleb

La teoría del Cisne Negro de Nassim Nicholas Taleb
Nassim Nicholas Taleb, oriundo del Líbano, nacido en 1960, década en la que estalla en 1967 la Guerra de los Seis, una nueva guerra civil entre árabes e israelíes cuyo desenlace le otorga a Israel importantes ventajas territoriales a expensas de Egipto que pierde la totalidad de la península de Sinaí, Siria pierde a su vez las estratégicas alturas del Golán del Líbano sobre cuya frontera Israel establece una franja adicional de seguridad y de Jordania que debe resignar su dominio sobre su sector en Jerusalén, además de perder la totalidad de los territorios de Cisjordania en la orilla este del Jordán.
Estimo, que quizás los hechos antes descritos, incidieron en la personalidad de Taleb; además de la disminución política y de bienes de su familia que tuvo que vivir en esa época intensamente y junto con su educación obtenida en la Universidad de París, Francia en la que estudió matemática financiera y en la Wharton School en la Universidad de Pennsylvania, obtuvo un MBA  desarrollando su carrera en los Estados Unidos.

Con lo anterior, Taleb se hace considerar a sí mismo, como un “empirista escéptico” y continuador de una larga línea de filósofos escépticos; por lo que cree que los científicos y los financieros sobreestiman el valor de la explicaciones racionales sobre datos del pasado e infravaloran el peso de la aleatoriedad en esos datos.  

Es menester hacer referencia al escepticismo, que en la doctrina se dice que, El Escepticismo Filosófico, es una actitud crítica que cuestiona sistemáticamente la idea de que el conocimiento y certidumbre absolutos son posibles, ya sea en campos particulares o generales.

Que el Escepticismo Filosófico, es opuesto al Dogmatismo Filosófico, que sostiene que un conjunto de enunciados son autoritativos, absolutamente inequívocos y verdaderos.

Asimismo, se dice, que el Escepticismo Filosófico, debe distinguirse del Escepticismo Ordinario, donde las dudas se alzan contra ciertas creencias o tipos de creencias, ya que las evidencias para sustentarlas son flojas o escasas.

Y, que los Escépticos Ordinarios no son crédulos o ingenuos, no toman las cosas como verdaderas sin más, ya que, primero deben ver la evidencia para creer. Dudan de los milagros religiosos, las abducciones extraterrestres (entendiendo que este término proveniente de la "ciencia ficción" que se le llama abducción al acto en el cual uno o más seres extraterrestres toman a un ser vivo terrestre contra su voluntad, lo secuestran y lo llevan a algún sitio determinado, generalmente a su propia nave espacial), del psicoanálisis y otras actividades sobre el conocimiento; pero no dudan, de que la certidumbre o el conocimiento son posibles.

Estas circunstancias hacen que Taleb sea autor de un sin número de obras, tales como, diversos ensayos y libros tanto técnicos como de divulgación general, entre sus últimas obras destacan The Bed of Procrustes; Philosophical and Practical Aphorisms o Antifragile; Things That Gain from Disorder, ninguna de estas obras han sido traducida aún al español.

A Taleb algunas publicaciones en 2007 Smart Money,  en 2009 Forbes y en 2011Bloomberg, en materia de finanzas y administración, lo consideran como un “gurú” basado en sus predicciones matemáticas, estadísticas, económicas y “filosóficas” que hacen reflexionar a un sinnúmero de personas profesionales, intelectuales y ciudadano común.

Sin embargo, hay autores que dicen el Cisne Negro de Nassim Nicholas Taleb, es Un libro incómodo”, ¿por qué? pues porque supone un asedio constante contra muchas de las ideas preconcebidas que durante mucho tiempo hemos dado por buenas, sin llegar en ningún momento a cuestionar.  ….

Tampoco es una tarea sencilla asumir que la incertidumbre está ahí, que no vivimos en un mundo mediocre donde las herramientas estadísticas al uso nos van a servir para desenmascararla, más bien todo lo contrario, la realidad en la cual estamos inmersos, nos plazca o no, es azarosa, caótica y en cualquier momento, un cisne negro puede derribar hasta los cimientos más sólidos y firmemente asentados.
http://capitalibre.com/2013/01/analisis-cisne-negro-nassim-taleb / Alberto Fernández Alonso

Otros dicen que el Cisne Negro de Nassim Nicholas Taleb, es un libro sobre el impacto de sucesos de lo improbable en la economía norteamericana, y se pregunta, que si el desplome de la economía norteamericana, se debe a que ¿Es culpa de los americanos, que nos han arrastrado a este abismo con sus incesantes especulaciones financieras? ¿Ha sido nuestra propia burbuja inmobiliaria, promovida por políticas desenfrenadas en este campo? ¿O se trata, más bien, de que nos engañaban los economistas modernos al decirnos que se habían terminado los viejos ciclos de expansión y depresión de la demanda global? Yo sugiero que –en lugar de recurrir a las teorías económicas que existen sobre las oscilaciones de la demanda– intentemos desentrañar lo que se nos viene encima sopesando, una a una, las pautas para vaticinar el futuro de Nassim Nicholas Taleb.”

Concluyendo que, “En el caso de la crisis económica en curso, las cuatro pautas anteriores apuntarían a ponerse del lado de los perdedores. ¿Y si no fuera cierto? ¿Por qué no aplicar la receta de Taleb a sus propias predicciones? De vez en cuando sale un cisne negro, aunque la mayoría sean blancos.” – http://www.eduardpunset.es/139/general/en-vez-de-la-crisis-podria-llegar-un-cisne negro#sthash.DxIC3X5e.dpuf

No obstante, el pensamiento antes expresado, contrario al pensamiento de Taleb, que lo asimila a un hecho poco probable, como lo es, la existencia de un Cisne Negro, ya que siempre se nos ha presentado que los cisnes, solamente son blanco; por esta razón, estimo que es oportuno, analizar de manera objetiva y critica los puntos medulares de la teoría del Cisne Negro, que se resume así: 

La falacia narrativa

Las historias permiten recordar y darle sentido al pasado. Por ejemplo, tomar el típico perfil del hombre de negocios que se publican en revistas de negocios, que narra la historia de un hombre exitoso en los negocios que  ha vuelto rico, para luego retornar a los humildes orígenes del hombre en cuestión. Para que lo narras.  

Mediocristán o Extremistán

La mente humana tiende a dejar de lado los rasgos más ásperos de la realidad. Puede tener mucha importancia dependiendo de si estamos en “Mediocristán” o en “Extremistán”. ¿Dónde están estos extraños lugares? En ningún lugar. Son metáforas para recordar dos tipos de fenómenos naturales muy distintos. 

Mediocristán se refiere a los fenómenos que se pueden describir con conceptos estadísticos comunes, como la distribución gaussiana, conocida por todos como la “curva de campana”. 

Extremistán se refiere a los fenómenos en los que un único evento o persona distorsionan radicalmente la distribución. Vgr. citar a Bill Gates en una comparación de los sueldos de ciertos ejecutivos.
Esto puede producir el efecto de un Cisne Negro, ya que según  TalebExtremistán puede producir Cisnes Negros, Mediocristán no.

Pronósticos falsos

El asunto es determinar si se puede predecir acontecimientos sociales, económicos, históricos o religiosos con precisión; esto, normalmente es poco probable. De manera que, hay que estar pendiente de esos pronósticos falsos, para evitar tomar decisiones incorrectas.  

Entablar amistad con los cisnes negros

Los cisnes negros se pueden amaestrar cultivando una serie de “virtudes epistémicas”. Conocimiento y verdad son dos retos ante los que nunca  debiéramos  sucumbir, no solo en el ánimo que nos lleva a descubrir lo que es más verdadero, sino también y sobre todo, en el empeño de señalar las causas de la falsedad. http://queesunamanzana.blogspot.com/2013/09/comienza-el-curso.html / relacionado con Félix Ovejero (profesor de la Universidad de Barcelona) que se publicó en el diario El País, el pasado 12 de septiembre 2013.

Hay que mantenerse con los ojos abiertos en busca de los Cisnes Negros, ver alrededor de uno y darse cuenta, cuando no se está en Mediocristán sino en Extremistán; y si esos conceptos, son aplicables en nuestra toma de decisión.// 27/08/14//